Perú en el Último Puesto en Educación

Como una confirmación de lo que dije anteriormente, que seamos el mejor destino culinario no nos convierte en algo mejor, el Perú quedó en el último lugar de 65 países en todos los rubros de educación: matemáticas, comprensión de lectura y ciencias. Eso es el resultado de la evaluación PISA, prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes 2012 (PISA, por su siglas en inglés).
No escucho a los apóstoles de Gastón Acurio y la santa comida peruana, manifestarse sobre el influjo de la gastronomía en el nivel de educación. ¿Saben porqué? Por que no les interesa. Ni a ellos, ni a los altos dignatarios de la nación, llámense “líderes” de los partidos políticos. Mientras Nadine Heredia promete gas más barato y el Gobierno confirma esas promesas con subsidios (¡estamos en Argentina o en Venezuela!), mientras en el Congreso los otorongos se pelean por Tilsa y Lopez Meneses (¿alguien cree que los nacionalistas van a querer que se investigue eso?), el nivel de educación continua en un nivel poco menos que deplorable.

Claramente la culpa total de este nivel educativo no es de Humala o de Otárola, sino que es algo que viene desde hace varios años y gobiernos. Y es que junto con la corrupción presente en todos los gobiernos del Perú (si alguien dice lo contrario vive en la Luna), existe el innombrable racismo y ansias de poder de los partidos y líderes políticos. Te explico lector amigo, a los partidos políticos les conviene tener gente ignorante, para que sigan existiendo las famosas portátiles, las masas de votantes que van a elecciones sin pensar, y que votan por el que les regaló más arroz, más leche y que les prometió cualquier cosa. Y eso existe y va a seguir existiendo. Mientras más gente leída haya, los partidos tendrán más problemas para elaborar estrategias ganadoras, es decir tendrán que elaborar mejores planes de gobierno, porque ya va a haber gente que los va a leer y pedir explicaciones.
Aparte de eso, otra culpable es la SUTEP que es la lacra de la educación peruana, la impulsora de los paros puramente políticos y en defensa de sus intereses. Otra culpable más actual es la ex-ministra Patricia Salas que suspendió la evaluación de los docentes cuando estaba en el cargo de Ministra de Educación, ella va a quedar en la historia como la que destrozó la reforma educativa.
Mala leche dirán, pero para los políticos, la educación no es negocio, políticamente hablando. Por eso, la gente no debe esperanzarse en que ellos van a mejorarla.
Pero la educación importa. Exijamos más, a nosotros, a nuestros hijos, a los profesores. Es la única forma de salir adelante. No lo vamos a hacer cocinando, sino eligiendo bien el colegio donde van a estudiar nuestros hijos y si eres estudiante, estudiando más y mejor.

¿Cómo mejorar?

  • Pagando mejor a los profesores, y esto ya depende en gran parte del sector privado, porque el Estado no va a pagar de donde no tiene.
  • Continuidad de las políticas educativas: lo que hizo Patricia Salas es una cochinada completa, y comprender que políticas educativas no es regalar computadoras o construir muchos colegios.
  • La educación pública debe recibir más apoyo del Estado. Un apoyo mucho más directo, porque siendo sinceros hay muchos colegios públicos que son muy buenos.
  • La calidad educativa debe ser acreditada internacionalmente. Esta acreditación, tal vez como la PISA, asegurará que el nivel no es medido por el mismo colegio o políticamente, sino académicamente.
  • La educación es inversión. Que dejemos de verla como un gasto “inevitable pero de poco provecho”. El mismo Estado, debe ver que si alguien deja de estudiar ocasiona un gasto adicional que debería ser evitado.
  • Aumentar la inversión mejorando la ejecución del presupuesto. El problema es que destinan dinero a la educación pero no lo utilizan, incluso se devuelve. Habrase visto.