¡Eres un Imbécil Reimond Manco!

Aparte del terremoto en Japón, voy a mencionar de manera corta una decepción que he tenido con el jugador peruano de futbol Reimond Manco. Ayer fue despedido del club Atlante, ya que los mexicanos no le creyeron el “cuento del secuestro”, y lo botaron por borracho y por irresponsable.

Si no conocen a Manco, les doy la razón, fue una gran promesa en la Sub 17, destacó en el Mundial Sub 17, y supuestamente iba a ser un gran futbolista. Pero lo que se le dio en habilidad futbolística, no se le dio en razonamiento ni en valores.

Ahora, me pregunto, ¿que equipo o que entrenador con ganas de tener un buen rendimiento, podría recibir a Manco con alegría?

Nadie. No creo.

A continuación la nota de Peru21 sobre Manco.

Botan a Manco por juerga en Cancún

Jugador quiso ocultar su falta con la excusa de que fue secuestrado y golpeado.

En una tarde que parecía feliz por las repercusiones de los goles de Jefferson Farfán, las sonrisas se acallaron de pronto. Ya no se miraba a Alemania sino a México, al paradisíaco balneario de Cancún. Pero no había goles peruanos, solo un nuevo caso de indisciplina de Reimond Manco, quien pretendió ocultar una amanecida con el cuento de que lo habían secuestrado, algo que el club se encargó de desmentir anoche a través de un comunicado, en el que anunció el despido del futbolista por llegar borracho al entrenamiento.

“Manco fue secuestrado en México dos horas. Lo golpearon y lo han amenazado de muerte. Dejaría el Atlante”, se leyó ayer por la tarde en el Twitter de un allegado al entorno del futbolista. Esta fue la primera versión de lo ocurrido.

Horas más tarde, el club informó que “Manco se presentó al entrenamiento matutino en muy malas condiciones físicas y con un fuerte aliento alcohólico, lo que es considerado como una falta grave y que amerita la rescisión de su contrato”. El Atlante, además, consideró “como una excusa” el supuesto secuestro.

LA HISTORIA.

Todo comenzó el miércoles a las 9:45 p.m., tras la práctica. El delantero abandonó los entrenamientos pasadas las 10:00 p.m. para dirigirse a cenar con su primo y seis horas y media después, a las 4:30 a.m., le tocó la puerta de su departamento al preparador físico José Rangel, que vive en su mismo edificio. Estaba asustado y nervioso. “Manco le dijo a Rangel que lo habían secuestrado y golpeado seis tipos, que al parecer lo habían confundido y que lo acompañara a recoger su coche. Tenía sangre en la camisa, que posiblemente se debía a un golpe en la nariz”, contó a Perú.21 el técnico Miguel Herrera.

Manco llegó tarde a la práctica matutina de ayer y el DT lo mandó a realizarse exámenes. “Me dice que lo golpearon pero en los exámenes no salió absolutamente nada; tampoco le robaron un solo objeto, y su posible lesión en la nariz no se notaba. En cuatro años y medio aquí, en Cancún, nunca han secuestrado a un jugador ni algo parecido”, dijo.

En reunión con el presidente José Antonio García, Manco comunicó su intención de dejar Atlante. Y aunque este le pidió quedarse, horas después cambió de opinión. “(El secuestro) A lo mejor fue un lío de faldas, porque me enseñó la playera de sangre. Desgraciadamente ya tenía antecedentes; uno le dio la oportunidad pensando en que se iba a componer”, sostuvo García.