¡Eres un imbécil Reimond Manco! [Parte 2]

reimond manco borrachoEl año pasado hablaba de la decepción que fue Reimond Manco, joven futbolista peruano, que fue despedido del club Atlante de México por problemas de disciplina: llegó borracho a los entrenamientos y con signos de golpes. Mintió a los directivos mexicanos diciendo que fue secuestrado. Llegó al Perú, y se puso a bailar en un programa de concursos, y mágicamente fue contratado por el club Juan Aurich.

Una nueva oportunidad dijo el jugador y muchos esperaban que se recuperara de su mal paso. Pero claro es demasiado pedir para un imbécil que piensa que el mundo le tiene que perdonar todo.

Veamos la noticia:

La mañana del domingo, el volante llegó con lentes oscuros al entrenamiento y con signos de haber bebido la noche y madrugada previas. Se intentó cambiar, pero fue en vano. La mala noche le pasaba factura.

Al mismo tiempo se apareció el titular del ‘Ciclón’, Edwin Oviedo. Traía información de que ‘Rei’ había tenido una juerga en su departamento, detalles proporcionados por un ‘servicio de inteligencia’ que lo seguía desde 2011. Oviedo se lo comunicó al técnico Diego Umaña y este le mandó a hacer una prueba al jugador. “Hasta acá nomás, que se vaya a su casa. No hay una oportunidad más”, le dijo el DT a través de un colaborador tras conocer el resultado. Oviedo le ha dado 10 días a Manco para que encuentre club porque en Aurich no va más.

Si no recuerdan, hace algunos días, “confesó” que fumaba y tomaba. Y dijo que fumaba por herencia familiar. Incluso dice que su mamá fuma. La diferencia Reimond, es que tu mamá no es deportista, tu sí.

Esta es solo una perla más de Manco, recuerden los problemas que tuvo con JJ Oré su entrenador en la Sub 17, su ida del PSV por ser poco profesional, lo del falso secuestro en México, y seguramente seguiremos contando… Y el problema es que la prensa deportiva no habla de eso. Los peruanos tenemos ese problema, que no nos gusta criticar a los demás, porque “nos da pena”, lamentablemente Manco es un buen jugador pero sus valores están demasiado confusos como para ser considerado un profesional. ¿Saldrá su mamá a llorar por él y pedir que le den una oportunidad?

Es una pena que gente que tiene talento lo desperdicia de manera tan idiota. Solo queda decir ¡Manco eres un imbécil!