Buscar trabajo: Vender libros y Herbalife

No es que me haya quedado sin trabajo, esto es solo una meditación por muchas cosas que han pasado estos días. La calle esta dura (así se dice en el Perú, en otros lugares tal vez se diga la vida sin trabajo es difícil o algo similar, no lo sé) y eso no es ningún descubrimiento.

Claro que hay algunos que tenemos trabajo, y encima nos quejamos, pero caray todos queremos algo mejor. Pero hay quienes están en la búsqueda de trabajo. Un empleo digno, con un sueldo que aguante el aumento de precios, y tal vez un aumento de ego.


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En el Perú, lo clásico es comprar el diario, el periódico, acá en Chiclayo, La Industria, o en Lima El Comercio, periódicos con una sección dedicada a los anuncios, incluso El Comercio tiene un sitio web donde podemos publicar nuestro curriculum vitae. Claro que también hay anuncios que encuentras pegados en los postes.

Ayer uno me llamó la atención, decía si más no recuerdo:

“Empresa americana busca personal para cubrir puestos en diversas áreas. Contactar con el ejecutivo financiero Roberto A5$%·%$ al 97******.”


Prometía bien, pero como tengo una memoria media rara, a veces es buena, a veces es mala me sorprendí a mi mismo, identificando al ejecutivo financiero Roberto Ag·%·%$5. Claro, ese sujeto era uno de las decenas de muchachos de Herbalife que ví gritando y vociferando la vez pasada en una reunión de Herbalife a la que fuí invitado. Lo recordaba bien, porque salió a dar su testimonio al frente, a gritar que ganaba algo de 3000 soles al mes. Ese aviso es para Herbalife, me dije. Así que leí atentamente el aviso, decía “Libertad financiera“, pero lo que me causo gracia o disgusto, es el engaño que hacen.

Si ves un aviso en un poste, o en un diario o en internet como la niña de la imagen, diciendo que una empresa americana busca personal para diferentes áreas, claro que piensas acudir si necesitas trabajo. Si se necesita para diferentes áreas, habrá una chance piensas. Pero la verdad no es así. No seguí la invitación del aviso, , pero años antes, en el pasado, este Sistémico en apuros, siguió un aviso similar. “Dice varias áreas, tal vez necesiten un informático, o en el peor de los casos un administrativo”, pensé animándome.

Claro, llegué, y vi mucha más gente en la dirección indicada que pensaba lo mismo que yo. No temía nada, estoy preparado para dejar en carrera a muchos de los que me miraban, seguramente pensando lo mismo de mí. La primera decepción ocurrió al entrar, el ambiente no era muy elegante para ser una compañía americana internacional. Pero, supuse, a veces no se quiere dar a conocer el nombre de la empresa. “Ánimos Ikanus”.

Minutos después, segunda decepción. La mayoría de vacantes se había agotado, algo raro, ya que eramos (yo y los demás que iban a quedar fuera de carrera por mis habilidades laborales) el primer grupo. Seguramente han llegado otros más temprano, y ya han sido contratados, murmuraron muchos. Un tipo, que se veía ya mayorcito para nosotros, comentó que había llegado una hora antes, y había sido el primero. Que raro.

Salió una persona, que nos llevó hacia una sala más amplia, y nuestro rebaño, digo nosotros tuvimos que sentarnos. Nos iban a tomar examen. Pensé que me había vuelto un genio cuando terminé el examen, y nadie lo acababa todavía, era el primero. Bueno, tampoco era algo difícil, era una especie de examen de razonamiento lógico – matemático.

Los que habíamos terminado antes pasamos a otro ambiente. Por más que le indiqué al sujeto que nos guiaba que yo había terminado primero (pensé que si terminaba primero tenía una mejor chance) entré casi al último, empujado varias veces por mis competidores. Otro hombre comenzó a hablarnos:

– A ver muchachos, silencio, como les comentó mi compañero, hay diversas áreas que ya han sido cubiertas, pero queda una en la que falta mucho personal. Saldrán a hacer un recorrido con uno de nosotros, para explicarles en que consiste la labor, y al final ustedes decidirán si desean ingresar a trabajar con nosotros.

Muchos casi lo ovacionamos al orador, pensamos que nos haría un recorrido por la empresa donde posiblemente trabajaríamos. Salí acompañado de un muchacho, un poco mayor que yo, que me saludó afectuosamente, y me pidió seguirlo y escucharlo. Claro, le dije, “¿donde vamos?”.

– Por aquí amigo Ikanus, daremos una vuelta por la avenida.

Estuve a punto de exhalar un “whaaaaaaaat”, al igual que Magaly Medina, pero me lo tragué y lo seguí. Me explicó, mientras dábamos unas tres vueltas al local donde había llegado, que el trabajo era vender libros (casi me caigo), y que se pagaba por comisiones, según lo que vendía, recibía mi pago.

Me hizo aprender unas reglas de ventas, que era algo así como sus Diez Mandamientos. No las recuerdo con exactitud, pero era básicamente: hablar con el cliente, hablar del producto, y luego hablar de la inversión. En ese orden. claro, ya que cada libro costaba 100 soles, si empezabas a hablar de la inversión, el cliente no te iba a dejar que le digas nada más. Casi al termina el recorrido quise despedirme, y alejarme rápidamente de la visión que tuve, ahí estaba yo, con mi mochila llena de libros y enciclopedias de casa en casa, en definitiva no era para mí. Pero mi nuevo amigo y consejero no lo permitió. No, no y no. Tienes que pensarlo bien, regresa a la oficina, y piensalo, piensalo. Empecé a pensar que quería hipnotizarme, y que si me negaba a volver podía golpearme.

Lo mejor fue al volver a la oficina, tres pasamos a hablar con el líder de la secta, es decir el jefe de la oficina. Su cordialidad era asquerosamente correcta y me dio mucha pena (jeje) decirle que no aceptaba, que yo buscaba otro tipo de trabajo, los otros dos si aceptaron unirsele. Se paró y nos dijo que esperáramos saliendo por una puerta trasera. “En cualquier momento vienen y me secuestran”, pensé, y ya me veía esclavizado, vendiendo libros hasta morir. Estoy exagerando. Regreso muy animoso, hizo pasar a los dos convertidos por la puerta trasera, y me miró fijamente.

– Mira Ikanus, lamento decirte que no eres la persona que necesitamos, espero, en serio te lo digo, que puedas mejorar. Pero por ahora, necesitamos a gente con más capacidad, ya que este es un negocio que necesita de mucho conocimiento.

Me quedé pasmado. Inútilmente buscaba un logo de Microsoft o IBM, o tal vez HP, pero no, no era un sueño, era él, diciendome que necesitaba más conocimientos para vender sus libros, a pesar que yo antes, ya le había dicho que no quería. Sonreí y me despedí.

Toda esa experiencia, la volví a recordar con el aviso del tal Roberto A&///&.

Toda esa experiencia, la volví a recordar con el aviso del tal Roberto A$&·%. Vendedores de Herbalife. ¿Vacantes en empresa americana? Vendedores de Herbalife. ¿Vacantes en empresa americana? ¿Eso es una estafa o no? me lo han contado. Publican un anuncio, en el Varios van a llegar, y claro, las únicas vacantes que hay son para inscribirse en Herbalife, y vender el producto. Sé que los vendedores de Herbalife se manejan así, porque varios inscritos en Herbalifeperiodico, o en un poste, llega gente, y les hablan de la “oportunidad de su vida”. que vendiendo los productos, van a tener ingresos suficientes para vivir y ser sanos. no todos se inscriben, pero algunos sí. La inscripción cuesta poco menos de US$100. Una parte de los inscritos venderá el producto, y esa venta se acumulará en el bolsillo del tal Roberto A%$&·. Muchos se retirarán, pero no importa, Roberto pondrá otro anuncio, hya muchos sin trabajo.

No escribo en contra de Herbalife, no sé a ciencia cierta si funciona o no, pero si estoy en contra de los engaños que se hacen, especialmente engaños de los distribuidores desesperados por vender.

No engañen señores distribuidores de Herbalife, pongan un aviso, diciendo que venden Herbalife, que Herbalife no baja de peso que solo es un suplemento nutricional, digan la verdad. En ese caso, ¿cuántos acudirían Roberto? …..

Comenten, de su opinión acerca de esto. Nos vemos a la próxima.
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2 opiniones en “Buscar trabajo: Vender libros y Herbalife”

  1. Hola mi nombre es Carlos, mi intención es que no se engañe a la gente, tal vez no me expliqué bien, los productos de Herbalife u Omnilife si bajan de peso, pero como una consecuencia de su efecto principal. Respecto a los libros fue de otra agencia.<BR/><BR/>Saludos,<BR/><BR/>Carlos

  2. Hola , no se como te llames, estoy de acuerdo contigo cuando dices que no deben de engañar a la gente, a mi tambien me parece de mal gusto . Sin embargo al ver escrito en una parte de tu comentario "digan la verdad, que herbalife no baja de peso", ahi si no estoy de acuerdo, y lo digo yo porque yo he visto muchos resultados con los productos (yo misma, mis familiares y muchos amigos y sin rebote)

Comentarios cerrados.