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10 Cosas Que Hubiera Querido Saber Antes de Ser Padre (Y Nadie me Contó)

ser padreCriar un hijo está lleno de sorpresas. No importa cuantos libros, foros sobre paternidad y artículos de diarios puedas leer, nada te prepara completamente para cuando llegas a ser padre. Si pudiera volver en el tiempo, antes de que nazca mi primera hija esto es lo que yo le contaría a mi yo del pasado.

1. Hacer un bebé no es tan fácil como suena

Algunas personas se reproducen como conejos, pero para otros no es el caso. Conozco a matrimonios jóvenes que no pueden tener hijos y que siguen intentándolo años después. Cualquiera que sea un ignorante en el tema podría aconsejarles tener sexo todos los días durante un mes y seguramente ya tendrían un bebé en camino. El cuerpo humano no funciona de esa manera.

Si estás pensando en tener un niño algún día y quieres planear el embarazo tuyo o de tu pareja, considera darte un plazo extra y no te estreses por el asunto.

2. Los primeros meses son una tortura china

Los bebés lloran, su sueño es errático, y el amamantar en algunos casos es doloroso. Puedes pensar que sólo es eso. Si puedes sobrevivir los primeros meses sin volverte loco, puedes sobrevivir cualquier cosa, eres un tipo de superhéroe y Batman sólo tiene que luchar contra adultos. Porque, en verdad, los primeros meses son el infierno si quieres dormir bien.

Mis padres me contaron que los primeros meses eran difíciles. Pero es imposible convencerse de eso hasta que tienes que despertar cada noche dos horas por varios meses, y en algunas noches mi bebé quería estar en brazos desde la medianoche hasta que salía el sol. O cuando te quedas solo con una bebé que llora desconsoladamente y no puedes calmarla. O cuéntale a tu esposa que aumentará de peso y usará ropa de talla tres veces más grande (si eres hombre no te alegres, también nosotros engordamos). O llegado el momento ya no te sientes como tu mismo por varios meses o años.

Pero, la otra cosa que debes saber, es que tan malo como suena, es que sobrevivirás. No temas pedir ayuda, la vas a necesitas. Hay momentos sorprendentes y milagrosos durante ese periodo también, y después que pase suficiente tiempo, podrías pensar que no fue tan malo como parecía y volverte tan loco como para pasar a través de esa tortura otra vez.

3. No dormirás mucho y tu sueño será alterado para siempre

Pasadas las etapas de infancia y niñez, puedes tener problemas de sueño. Pesadillas de medianoche, tu niña o las dos durmiendo en medio de tu esposa y tu, si tienes suerte o sino tendrás que ir a dormir a otra cama, siendo difícil levantarse con la misma energía de siempre.

Un consejo: no permitas que se acostumbre a pasarte a tu cama, o continuarás con eso hasta que él o ella vayan al colegio.

4. No necesitas comprarle mucha ropa

Vas a ir al supermercado y encontrarás que hay de todo para el bebé, aparentemente los bebés necesitan una tonelada de cosas para desarrollarse adecuadamente. Déjame ayudarte: tu bebé no va a necesitarlo, pero tu si vas a necesitar el dinero.

Muchos padres novatos tienen miedo que sus bebés estén aburridos o necesiten constante estimulación para desarrollar un super cerebro bebé. La dura verdad es que tu pequeñuelo necesita mucho sueño, despertarse, llorar, luego comer y volverse a dormir.

De forma igual, no es necesario comprarle mucha ropa, al menos ropa nueva no es necesaria. La familia y amigos seguramente aportarán con adorables trajecitos cada uno más simpático que el anterior (nadie se resiste a comprar zapatitos de bebé a pesar que el bebé no puede dar un solo paso). Por otro lado, tu pequeña bebita crecerá rápido, e incluso vas a tener ropa que el bebé nunca tuvo la oportunidad de usar.

5. Los niños traen una montaña de costos sorpresa

Hay una cosa que vas a necesitar mucho en los primeros años: pañales. Muchos pañales. Ya sabes eso, pero probablemente has subestimado cuantos pañales vas a terminar comprando. Tienes que volverte un especialista en buscar ofertas de los pañales.

Otros gastos vendrán en el transcurso de la vida de tu pequeña. Lecciones de música, viajes en el colegio, contratar una niñera, y claro medicinas y tratamientos médicos. Pero el costo silencioso más grande es el cuidado diario, donde se gasta más que en la universidad. De modo que gasta menos en ropa para el bebé y mantén en cuenta esos gastos inesperados (o inesperadamente altos).

6. Puedes trabajar en casa con tu niño … hasta cierto punto

Hay dos periodos de la vida de un niño cuando trabajar desde casa es muy fácil: primero antes que ellos caminen, es decir cuando están descubriendo sus dedos y segundo, cuando ya son lo suficientemente mayores para entender que estás trabajando y que aunque estás en casa, no estás disponible. Si tu hijo es bueno jugando solo por su lado, trabajar desde casa es fácil, pero la mayoría de niños busca tener tu atención cada cinco minutos. Y cuando dices por enésima vez que estás ocupado, ese niño aún no ha empezado a hacerlo.

De modo que si tienes la suerte de trabajar desde casa, planea que alguna otra persona cuide al pequeño que va a querer la atención completa de alguien.

7. No te preocupes si no se desarrolla al igual que otros niños

Mi segunda hija recién está comenzando a hablar y yo estaba muy preocupado por ella, pensando que tenía algún problema del lenguaje. Ahora durante varios momentos del día, quisiera que no hable tanto. La mayor es también una personita que encuentra tema de conversación cada segundo. Tu niño puede caminar después del primer año, a pesar que algunos libros digan que tendría que caminar a llegar a esa edad. No necesitas consultar a un doctor. Por supuesto que preocupa.

Pero al igual que los adultos, tenemos que aceptar que cada niño es un mundo y tiene su propio tiempo de desarrollo. Puede ser como el caso de mi hija, ella no estaba aprendiendo a hablar, ella es una experta trepadora de muebles, no hay lugar donde no quiera subir o bajar. Y puede hacerlo, lo cual es más preocupante para un temeroso padre.

Entonces, la idea es que no trates de presionar a tu bebé a hablar, caminar, correr, saltar o leer. Ellos crecerán rápido de todas maneras.

8. Nunca vas a poder tomar suficientes fotos y vídeos

Seguramente vas a tener decenas de miles de fotos y vídeos de tus pequeños. Pero eso es al comienzo cuando están chiquitos, cuando crecen, el ratio de fotos y vídeos tomados disminuye. No te arrepientas de tomar muchas fotos del crecimiento de tu hija o hijo, es algo que vale la pena ver.

También ayuda si desarrollas un hábito de organizar tus fotos y vídeos tan pronto las tomes. En otro caso, como me pasó a mi, tendrás una carpeta con miles de fotos y vídeos sin ningún orden apreciable. Por ahora estoy agrupándolos por años y meses.

Y lo más importante: ten una copia de respaldo de tus fotos y vídeos, local y remotamente. Esas imágenes son tan valiosas y las únicas que no se pueden volver a crear.

9. Olvídate de salir frecuentemente

Una vez que llegas a ser padre, el tiempo parece acortarse. Antes podías ir cinco minutos a una tienda y salir rápido. Ahora tienes que esperar que tu bebé esté listo para salir a la calle. Buscar un carrito de compras con asiento, llevarlo cargado si no lo hay, comprar caprichos si es imposible mantenerlos callados. Con mi esposa lo pensamos dos veces para ir al supermercado con mis enanas.

¿Comer afuera? Es una experiencia atemorizante. Hay que comprar algo que puedan comer ellos, que el refresco no esté helado, explicarles que no hay que tomar los alimentos con la mano o cuidar que no tomen el depósito del ají en vez de la mayonesa, lidiar con una personita que te mira con “odio” cuando le negaste una segunda porción de helado. O que pretendan comer del frasco de mermelada. Y si quieres salir con tu amor en una cita, posiblemente pasarán todo el tiempo hablando o preocupándote por tus chicos.

10. Nunca serás el mismo

La paternidad te cambia. Esperaba eso, pero no esperaba tanto cambio. No es que te conviertas en padre o madre de la noche a la mañana, pero tus valores, perspectiva y hábitos se realinean con una criatura única: tu hija (o hijas como en mi caso).

También significa:

  • Tus hábitos cambian para mejor. Pensarás sobre el valor nutricional de los alimentos, conducirás con precaución, gastarás dinero de manera más inteligente, vivirás más y tu ética será mayor.
  • Tendrás un montón de historias sobre como tu bebé te puso en apuros con su popó.
  • La relación con tu esposa/esposo cambiar.a. No lo sabes hasta que suceda, para bien o para mal, pero la paternidad cambia también a la otra persona y como te ve a ti.
  • Ya no tendrás la misma clase de entretenimiento. Seguirás viendo televisión, pero ya no CSI o Dexter, ahora será My Little Pony o Monster High.
  • ¿Tiempo libre? Algunas veces en la noche recordarás lo que era eso.
  • Pero a cambio, puedes ser más divertido y creativo. Inventando disfraces, dibujando, etc.
  • Vivirás una experiencia de amor que nunca has imaginado antes.

Finalmente, una cosa que añadir: ninguna de las cosas negativas en la lista, tan terribles y molestas como parezcan, de sacarán de la carrera de la paternidad. Descubrirás muchas cosas sobre ti, cosas que te harán más fuerte, y más sensible también.

Tomar la decisión de tener un hijo es momentánea. Lo otro es decidir que tu corazón camine fuera de tu cuerpo por siempre. Pienso que la mayoría de padres entenderá esto, y estará de acuerdo en que lo vale. Piensa en eso como una preparación mental.

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